martes, 31 de mayo de 2016



Desvelo

Y en este desvelo rutinario, se me antoja
que quiero ser la dama del cuento,
ese que escribo cada vez que mi alma
queda en soledad y se aferra a mi
el deseo por lo inexistente, y la pluma fluye
y convierte la tinta en idílicos amores,
en intensas pasiones, en secretas ilusiones,
en tristes historias o en falsas realidades.

Y en este desvelo rutinario en que me inquieta la musa
y el Céfiro me besa, se me antoja;
que si sueño desvelada, o me desvelo soñando,
es porque Morfeo a voluntad me abandona,
celoso de quien viene a ocupar mi pensamiento.



- - - Este es un domingo que parece lunes - - -

Este es un domingo que parece lunes
la nostalgia dominguera no se ha levantado
hoy no hay invitado, el frío de este día de muertos
azota la ciudad.

El hombre anda por las calles de Dios buscando algo
siempre busca algo, supongo que ni él sabe que es,
su ausencia es la presencia de su existencia…

Me sabe el café a lunes, como cuando todos trabajan
y yo estoy sola atrapando sueños en este rincón
este rincón que en épocas huele a humedad
y en otras; a tamarindo maduro o a gracia de gato.

En este domingo que parece lunes, las aves no cantaron
¿Habrán emigrado buscando otro horizonte?
Este es un país de eternas aves, aquí las aves no emigran
por eso me preocupa que no canten,
lo que emigra aquí; son las personas y los deseos.

El vientecillo gélido que se cuela furtivamente
hiela el barro del ladrillo que entumece este noviembre
mientras tanto me disparo otro café en este

domingo que parece lunes












Comayagua por las noches;
es una señora solitaria
que guarda a sus amantes
tras los balcones protegidos por aleros.







Dama de noche


Tímida, arropando su hermosura
misteriosa, espera la noche
o a su galante enamorado
para seducirlo con su perfume
e hipnotizarlo con su exquisita belleza.